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sábado, 8 de octubre de 2011

Armonía disonante

.P.d. Mi conexión de Internet de  momento
 va viento en popa.
Está oscuro, es la hora de dormir. En el exterior brilla la lobreguez y el silencio gracias a la única farola de la calle.

No escucho ya apenas nada. Mi audición comienza a atrofiarse con los años. Sin embargo, últimamente durante la vigilia escucho un sonido que ningún ser humano puede percibir. A veces incluso logra desvelarme de mi escasos instantes de sueño.

De frecuencia constante, no hay silencios, es continuo en el tiempo, bastante agudo, disonante a pesar de no existir polifonía.

En ocasiones el cansancio hace mella y logro descentrarme del sonido para dormir. En otras, el cansancio no es suficiente para dejar de escuchar esa incesante distorsión. 

Creo hallar su frecuencia. La longitud de onda también.
Me centro en un punto del sonido y lo  sigo una cierta distancia conocida, cronometrando entonces el tiempo que requiere para recorrerlo. Así logro dar con los parámetros. Efectivamente, la frecuencia es considerablemente elevada y siempre tarda el mismo intervalo de tiempo en recorrer dicho espacio. Es él, es siempre el mismo.

Comienza la insaciable y aciaga metamorfosis hacia alguna especie canina que me haga doblegar y ser  lo que tú quieres que sea.